Junio
2006
Enemigo en casa0
Desde que decidimos tener hijos las medidas de seguridad en casa han sido siempre bien pensadas: barreras, cierres de puertas, ubicacion de sustancias toxicas fuera del alcance de los niños etc.
El martes volvía de Yoga, al rededor de las 13.00, las niñas dormían. Se recuperaban de una Gripe Enteroviral.
Cerca de las 14.00 hrs Martina despierta, muy decaida, con malestar general, fuertes dolores estomacales y diarrea explosiva. Asumi que era parte del cuadro viral.
Ya erán las 17.00 hrs. y Martina se sentía mejor. Debia darle una dosis de Jarabe para la Tos a Emilia, al tomarlo noté el frasco vacio. Miro a mi nana le preguto ¿que paso con el jarabe?. Ella me mira sin darme respuesta… un metro mas allá Martina respondía: “me lo tomé yo”.
En un par de segundos sentí que me borraba, atiné y pude entender el decaimiento, los intensos dolores y la diarrea que no paraba.
Llame a toxicologia de la UC, a Coronaria Movil y a mi Marido. A Dios gracias, el jarabe era relativamente inocuo pues era a base de extractos de hiedra. Lo peor ya habia pasado y solo debiamos observarla.
Se que los accidentes pasán , no obstante entré en un estado de shock, me culpé , culpé a mi nana quien hasta ahora no hace un mea culpa al respecto. Sentí pánico, me sentí incompetente, pasaron muchas horas y no me di cuenta. ¿Y si hubiese sido otro medicamento?, ¿Si yo no hubiese llegado a tiempo?…siento angustia. Angustia de que la vida de mis hijas dependa de otros, de no estar ahi cuando mas se necesita. Aún no me perdono el que la gorda tuviese que pasar por esos dolores…se que estoy siendo muy dura. Pero en este momento debo serlo.
Debemos seguir adelante y sólo ser mas cautos. Desde ayer estamos remodelando mi casa en torno a la seguridad.
Uno no sabe convivir con estos enemigos en casa, con la habilidad y curiosidad de mis niñas que van creciendo y superando barreras. Debo aprender a vivir en la incertidumbre. Aún me angustio sólo de recordarlo.


Estaba Martina en el sillón y de pronto tiró bruscamente al suelo, sus muñecas, o sus bebes como suele llamarlos, le dije:


“A la ronda ronda, que nacio mi niña(ss)….”!